Ese hermoso momento en el que subes al autobús, y te embargan sentimientos nunca antes experimentados con el selecto repertorio de música exquisita que el chofer tiene para compartir con todos sus pasajeros…
Este es el nuevo “look” de Alondra, tenía tiempo queriendo cambiarle el cabello y colocarle unos lentes. Básicamente completar un poco el cliché de niña inteligente y distraida que se supone debe proyectar. Por cierto ¿no es horrible esa costumbre que tienen muchos adolescentes, de no querer soltar el móvil para nada?



